QUESO DE RONCAL ¡NO ES LO MISMO!

Con frecuencia, con demasiada frecuencia, cuando entramos a un establecimiento comercial a comprar queso tenemos el hábito de empezar por desechar aquellos cuyo precio entendemos que se nos escapa respecto a lo que quisiéramos gastarnos.

Y a partir de allí, bajo ese mismo criterio económico, acabamos comprando aquél que mejor se adapta a las posibilidades de nuestro bolsillo.

 

Va siendo hora de hacer entender la importancia de otros criterios; criterios de índole sanitario, social, cultural, histórico… De detenerse a pensar en que detrás del Queso de Roncal hay una leche de una calidad suprema, procedente de ovejas de razas autóctonas, pastoreadas en unos pastos con un nivel de calidad cada vez más difícil de encontrar.

De detenerse a pensar que detrás del Queso de Roncal hay una apuesta clara por un territorio de alta montaña que tiende a despoblarse; y hay también un esfuerzo por mantener un nivel de calidad en todo el proceso de elaboración, un esfuerzo en el que se miman todos los detalles, incluso los que no alcanzamos a imaginar.

De detenerse a pensar que detrás del Queso de Roncal hay una tradición de muchos siglos; y esto es así, no por capricho, sino porque la calidad ha sido siempre un valor preferente.

Por todo ello, una vez más, queremos recordar que comprar Queso de Roncal u otro queso… ¡no es lo mismo!.