Tesoro de los pirineos

Unas ovejas, unos montes, un oficio milenario, un ecosistema de alto valor, un espacio repleto de historia, un territorio cultural, una identidad, una lengua, un aroma, un sabor… Pocos quesos hay que lo tengan todo, que lo representen todo, que representen tanto. Todo ello es el Queso Roncal, un queso que se enraiza en el neolítico y que conecta con el siglo XXI tras una sucesión continua de producción y de calidad. Se mire desde donde se mire estamos ante un auténtico tesoro patrimonial; es el tesoro de los Pirineos.

Nunca un queso ha estado tan asociado a un espacio geográfico tan concreto y tan reducido, a un espacio geográfico tan plural en su biodiversidad, a un espacio histórico con una cultura y una identidad tan definidas… Nunca un queso ha mantenido un nivel de calidad y de prestigio, de forma ininterrumpida, durante tantos siglos. Nunca un queso ha dejado en su trayectoria milenaria una huella tan evidente de su existencia y de su forma de elaboración. Decir que el Queso Roncal es un tesoro, ¡una joya!, no es sino reflejar la realidad de un legado de alto valor patrimonial, un valor que perdería sentido si no fuese acompañado de un sabor, de una textura, y de un aroma que nos permite hoy mirar al futuro con optimismo, con el convencimiento de que detrás de cada queso hay algo más que un producto lácteo de primera calidad. Comprar un Queso Roncal es llevarse un tesoro, ¡el tesoro de los Pirineos!